Sudeste Asiático

 DIA 16  23-4-2009 PERHENTIAN
Excursión de snorkel, Tuna Bay. Fondos marinos con mucha vida.

Nos levantamos a las 8:00 y desayunamos en el Cocohut (lo teníamos incluido). Las vistas desde la terraza a esa hora son muy bonitas, con el agua tan transparente y la isla pequeña enfrente. A las 10:00 estábamos citados delante del hotel Tuna Bay para irnos de excursión de snorkel, a conocer partes de la isla grande. Creíamos que iríamos solos, pero se subieron 2 parejas de suecos, así que tras un momento de dudas porque no sabíamos si iríamos 20 en el barco, decidimos seguir adelante. Pasamos por Flora Bay a recoger a una pareja de malayos que venían 2 días de luna de miel a Perhentian. Antes de llegar al primer punto de snorkel, Shark Point, uno de los suecos se ató un machete en la pierna, que le llegaba desde la rodilla al tobillo. Casi nos caímos del barco de la risa. Como íbamos a ver tiburones de arrecife, se preparaba para el evento. Casi antes de parar el barco, ya se había tirado de espaldas al mejor estilo Custeau. Nos dijo el barquero que teníamos una hora para ver este sitio. Nosotros lo recorrimos por la parte pegada a la costa y fue impresionante. Mucho coral, agua transparente, muchos peces, algún tiburón y pequeñas calas preciosas. Salimos a alguna para hacernos unas fotos. Se nos quedó corto el tiempo y llegamos al barco cuando todos los demás estaban subidos. La chica malaya, con salvavidas estaba invitando a desayunar a los peces (del desayuno que había tomado horas antes). Se puso malísima.

Nos fuimos a otro punto sin dar tiempo a los malayos a quedarse en tierra. Diana también estaba algo mareada. Al llegar a Coral Point, Diana decidió que en vez de hacer snorkel, iba a descansar en unas rocas cercanas fuera del agua. Fuimos hacia allí, pero no era fácil salir del agua porque en esa zona había algo de oleaje. Como vimos que podía ser peligroso, decidimos volver a la barca, pero al salir de las rocas Diana se hizo una tremenda raja en la pierna. En el barco estaba la pareja malaya, con los salvavidas y vomitando a saco. Diana se subió y el barquero al ver la herida le dio un trapo lleno de grasa para que se la tapara. Amablemente le dijo que no la quería e intentó ponerle una tirita que cubría la mitad de la herida. Al final con un trozo del papel de la tirita y la tirita quedó reparada provisionalmente la herida, aunque seguía sangrando. A esto se añadía el mareo que ya tenían 3 ocupantes de la barca. El barquero sacó un líquido con olor a bálsamo de tigre, que hizo mejorarse a Diana, pero no a los malayos. Hay que decir que el mar estaba muy tranquilo. Prácticamente habían pasado los 40 minutos que teníamos para este punto. Yo di una vuelta, pero el agua estaba turbia y no vi demasiado.

El siguiente lugar de era Turtle Beach. Aquí Diana sí pudo alcanzar la playa y se mejoró bastante en el rato de reposo. Los malayos a lo suyo, hechos polvo a dar de comer a los peces y los suecos de safari acuático. Aquí había mucho coral por lo que el snorkel fue muy bueno también. Nos dejó 40 minutos que pasé solo disfrutando de los fondos y los peces. El agua no estaba tan clara como en Shark Point, así que decidimos que Shark Point había sido el mejor punto de los 3. De camino de vuelta a la playa pasamos por Turtle Point. Vimos una tortuga gigante en el fondo y el barquero casi nos empujó para que nos tiráramos al agua. Nos pusimos rápidamente la máscaras y las aletas y saltamos al agua. En poco tiempo la tortuga siguió su camino, puede ser la más grande que hayamos visto nunca en el mar. Por fin llegamos a Tuna Bay, nuestra bahía, tras una accidentada mañana. Nos despedimos de los suecos y de los malayos, que todavía tenían 10 minutos más de trayecto.

Fuimos a la habitación a curar la herida de Diana y a refrescarnos antes de comer en el restaurante del Cocohut. Comimos a la sombra disfrutando de las vistas. La tarde la pasamos en la playa del hotel Tuna Bay, Diana fuera del agua y yo haciendo snorkel. Esta zona no está muy bien, pero para echar el rato y ver algunos pececillos muy de cerca da. Yo me entretengo con cualquier cosa debajo del agua. Al final de la tarde, el cielo se puso negro, con unos nubarrones que daban miedo. En poco tiempo cayó una tromba de agua tremenda. Se estaba calentito dentro del agua, pero fuera hacía frío. Aguantamos los 10 minutos del chaparrón debajo del tejado de una tienda, hasta que paró y nos fuimos a la habitación a ducharnos durante la hora de los mosquitos.

Pasamos por la recepción antes de cenar para decir que no nos habían hecho la habitación. Nos preguntaron muy extrañados que si queríamos que nos la hicieran, porque no era la costumbre. Les pedimos que al menos cada 2 días pasaran a limpiar el baño, quitar la arena, cambiar toallas. Casi nos tomaron por locos. Nos dijeron que debíamos estar en la habitación durante la limpieza porque nos podían robar cosas. Nos quedamos de piedra, pero les dijimos que al día siguiente por la tarde avisaríamos. La cena la hicimos en el Tuna Bay, mucho más limpio y acogedor que el Cocohut, casi igual de precio, pero con mucha más gente. De todas formas nunca tuvimos problemas para encontrar mesa. Como en casi toda la estancia, rara vez pagábamos más de 10€ los 2, cenando pescado a la barbacoa. Hicimos el corto trayecto hasta nuestra habitación viendo las estrellas y nos fuimos a dormir.      

Aquí podéis ver las mejores fotos de Perhentian      

Aquí podéis ver las mejores fotos de Perhentian bajo el agua 

 

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