Indonesia


DIA 1  11-5-2009 MADRID-SINGAPUR  Vuelo de ida, lecturas y juegos con la “play” del avión  

Llegamos bien temprano al aeropuerto de Madrid y facturamos con tranquilidad. Era la segunda vez que volábamos con Qatar Airways, una de las mejores compañías aéreas, y sabíamos que nos esperaba un vuelo largo con escala en el entretenido aunque pequeño aeropuerto de Doha. Cuando nos alejábamos de los mostradores de facturación oímos un fuerte ruido y vimos que se atrancaba la cinta transportadora. Personal de Qatar Airways tuvo que acceder a la cinta y desatrancarla. No, no os asustéis, no os vamos a contar hasta los pelos del bigote del piloto, es que al llegar a Singapur descubrimos que habían roto nuestra maleta grande, tenía un gran agujero. Sólo era su segundo viaje y no nos había salido barata precisamente. Por eso, y por la pésima atención que recibimos en Singapur, Indonesia y de nuevo en España por la compañía, no hemos vuelto a volar con ellos. No nos la han querido cambiar.  El vuelo fue tranquilo y aprovechamos para repasar y leer la documentación que llevábamos, bueno, una parte, porque siempre vamos cargados con relatos de otros viajeros, mapas, guías… La parada en Doha siempre es entretenida y viene bien para estirar las piernas, pero con 3 o 4 horas ya se empieza a hacer larga. El aeropuerto es muy pequeño, de momento, porque están construyendo uno gigante. Lo mejor es dar una vuelta observando al personal y luego observar al personal, pero ya sentado. Las mujeres tapadas al 100% producen un sentimiento de asombro y de rabia a la vez. No se espera una rápida evolución en ninguna religión, pero sorprende ver esas cosas en el siglo XXI. Hay una zona VIP en la que entran los jeques y hombres de negocios dónde recomendamos que esperéis entre los vuelos. También es curiosa la zona de inmigración con biombos dónde las mujeres musulmanas únicamente enseñan su cara al agente. En la zona del restaurante vimos a una mujer vestida completamente de negro con un velo negro sobre la cara que no permitía ver ni sus ojos. Me imagino que ella vería algo a través del velo. La comida la metía por debajo del velo para poder llevársela a la boca…        

En el segundo trayecto, gracias a las partidas de Tetris, In Flight Golf y algún que otro juego de la “play” que lleva cada asiento, se pueden pasar más entretenidas las horas de vuelo. También hay pelis y documentales en las pantallas individuales. Alguna siesta también cayó, pero no muy larga.    

 

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