Nuestro segundo viaje al Caribe lo hicimos en 2003. Tras el éxito del viaje del año anterior a República Dominicana, encontramos otra oferta 2X1 en el escaparate de una oficina de Viajes Iberia. El precio era de 740€ por persona, el destino, Varadero (Cuba), el hotel, el Kawama , en régimen de todo incluido.
La llegada al aeropuerto de La Habana nos intimidó por el control de entrada al país. La revisión de pasaportes y los trámites de visado fueron bastante hostiles. Tras una hora de trayecto en autobús llegamos al hotel, bastante sencillo pero acogedor. El equipo de animación era muy agradable y siempre estaba dispuesto a participar en las actividades con los clientes. De hecho, jugamos varios partidos de voley playa muy buenos con ellos. Al final del viaje escogimos a un par de ellos para darles una buena propina porque nos hicieron muy divertida la estancia en el Kawama.
La playa era muy buena. La playa de Varadero es artificial, pero tiene una buena arena blanca y el agua es de un color turquesa intenso, generalmente revuelta y poco transparente cerca de la orilla. Eso sí, no vimos ni un pez en la playa del hotel. La playa era muy larga, con partes públicas y partes con hoteles. El sol era muy intenso y prácticamente sólo se podía estar dentro del agua en las horas centrales del día. Un día, cuando jugábamos al voley playa al final de la tarde, llegó una ventolera fría que fue como si hubieran abierto la puerta de un congelador. En menos de 5 minutos, cayó una tormenta que inundó parte del hotel, sin muchas consecuencias.
Hicimos varias excursiones. La clásica excursión del catamarán, con paradas para hacer snorkel y comida en isla desierta. Otra excursión a La Habana, que contratamos con un extraño personaje que nos abordó en la playa. El día en la Habana fue muy intenso, vivimos muchas sensaciones y ninguna nos dejó indiferente. Una tarde fuimos a conocer la ciudad de Varadero y hacer algunas compras.
La excursión más especial fue la que hicimos gracias a una camarera del hotel que vivía en Cárdenas, ciudad del famoso, por aquel momento, Eliansito. Nos llevó a disfrutar de los carnavales de Cárdenas y vivimos un día inolvidable. Conocimos a mucha gente, conversamos con ellos, nos contaron muchas cosas de su día a día que nos impresionaron. Vimos como se divertían miles de personas con una humilde cabalgata y 3 destartaladas atracciones de feria.
Fue un viaje muy intenso, el segundo al Caribe. Hicimos un pequeño grupo de amigos con los que disfrutamos mucho y compartimos excursiones. Las pequeñas aventuras vividas nos animaban a seguir pensando en la organización del siguiente viaje.