Sevilla

Sevilla es una de las ciudades más turísticas del mundo. Su casco histórico tiene una gran extensión y está lleno de monumentos de obligada visita, pero también de rincones escondidos de mucha belleza. Con largos paseos se puede conocer el centro histórico, largos paseos que recomendamos hacer sin prisa y con múltiples paradas para disfrutar de tapas, vinos y cerveza. En este artículo propondremos algún recorrido que con el que acertar en un viaje a Sevilla.
Para los turistas internacionales, la llegada al aeropuerto de Sevilla es relativamente cómoda. Un autobús comunica el aeropuerto con varias zonas de Sevilla, una opción bastante económica comparada con el coste de un taxi, única alternativa al autobús. Para el turismo nacional, la comunicación en AVE es muy aconsejable, ya que el aparcamiento en la ciudad es muy complicado. Desde la estación de tren de Santa Justa se puede acceder andando al centro o en un corto trayecto en taxi o autobús al hotel o apartamento reservado.
El alojamiento es bastante variado, con amplia oferta en la zona centro y alrededores. En general, se puede encontrar sin problema alojamiento en alguna zona desde la que ir andando al centro si es que no se ha conseguido plaza en el mismo casco histórico. Como ocurre en otras grandes ciudades, la opción de alquiler de apartamentos de particulares es cada vez más utilizada por precio y por calidad.
Para la visita a Sevilla recomendamos huir de las fechas de calor y las fechas de las fiestas principales (Semana Santa y Feria). Al inicio de la primavera, en otoño o en invierno, Sevilla ofrece temperaturas que permiten su visita con comodidad y su ocupación no es tan elevada.
El recorrido que proponemos, parte de la estación de metro de Prado de San Sebastián. Desde allí, cruzaremos hacia los Jardines de Murillo, dónde se pueden contemplar unos espléndidos ficus situados junto a las murallas de los Reales Alcázares. Nos adentraremos en el Barrio de Santa Cruz por la calle Agua. Desde allí, torceremos por la calle Justino de Neve para visitar la plaza de Los Venerables y la plaza de Doña Elvira. Por la calle Vida, alcanzaremos la calle Judería y a través de un túnel llegaremos al patio de Banderas, uno de los mejores lugares para fotografiar la Giralda y la Catedral. Desde aquí llegamos a la Plaza del Triunfo, al pie de la Giralda, uno de los lugares más bonitos de Sevilla. Podemos hacer una primera parada en la Bodega Las Columnas, situada en la calle Mateos Gago, para luego proseguir bordeando la Catedral por la calle Alemanes y dirigirnos hacia el ayuntamiento por la calle Hernando Colón. En la Plaza de San Francisco se puede contemplar la fachada posterior del ayuntamiento. Por la calle Entre Cárceles llegaremos a la Plaza del Salvador, otro lugar perfecto para hacer una parada y tomar una cerveza en la calle. Para finalizar el día, recomendamos salir al río Guadalquivir, pasando por la Plaza Nueva, calle Zaragoza y calle Reyes Católicos. Nos encontraremos en el puente de Triana. Desde el puente de Triana al puente de San Telmo, se puede realizar una ruta por la calle Betis y el Paseo Cristóbal Colón, en los que se pueden encontrar terrazas y bares para disfrutar de la gastronomía sevillana. Desde el puente de San Telmo, también es muy bonito el paseo a la Puerta de Jerez y atravesar la peatonal Avenida de la Constitución.

 

Ruta Sevilla

Cualquier paseo por el centro de Sevilla y la zona del río Guadalquivir será del agrado del viajero. Hay quien lo repite varios días para poder conocer una pequeña parte de las decenas de establecimientos hosteleros de la zona.

Deja un comentario