República Checa

La República Checa recibe a miles de turistas cada año gracias a su sorprendente capital: Praga. Cuando alguien viaja a Praga, suele haber estado en otras capitales europeas y viaja a esta ciudad pensando que será bonita, que tendrá varios monumentos que merecen la pena y que será barata. Cuando se comienza a pasear por las calles del casco antiguo, se percibe que hay mucho más de lo que uno espera, que todo llama la atención porque está sumamente cuidado y muy bien conservado. Pronto se siente que venir a Praga es un acierto y que los días que queden por venir serán de disfrute para la vista.

Hay un lugar de paso y de reunión por el que nunca cansa volver. La Plaza del Ayuntamiento de la Ciudad Vieja es un conjunto de edificios de increíble belleza que conviene contemplar desde cada rincón. La Iglesia de Nuestra Señora de Tyn, con sus torres de 80m de altura es, a nuestro parecer, el edificio más llamativo de Praga. En la misma plaza, cientos de personas contemplan cada hora el “espectáculo” del reloj astronómico de la torre del ayuntamiento. Si se visita en Navidad, se podrá contemplar un gigantesco árbol decorado y con suerte nevado, además de un pequeño mercado navideño muy animado.  

Praga

El complejo del castillo de Praga se puede contemplar desde el río y se puede organizar una completa jornada de paseo. Cruzando el puente de Carlos a primera hora se puede disfrutar de un paseo con tranquilidad, ya que durante todo el día se encuentra masificado de turistas. La subida al castillo es algo cansada, pero interesante. Hay casas con tiendas sorprendentes, como la de galletas o la de marionetas. El recorrido por el complejo sorprende por la cantidad de edificios históricos, excelentemente conservados y restaurados. Se puede pasar un día completo si se decide visitar todos ellos. La Callejuela del Oro, da una idea de la vida en los alrededores del castillo en su época de esplendor.

Praga ofrece además, una entretenida variedad de ocio. Hay buenas cervecerías (cuidado que las cervezas pueden tener hasta 15º), restaurantes, conciertos, deportes. Si se pasa una semana completa se podrá disfrutar de casi todo, la pena del que sólo viaja un par de noches es no conocer toda esta oferta de ocio, de calidad y variedad.

Interesa viajar al menos una semana, para poder conocer algo más de la República Checa. La ciudad de Cesky Krumlov es una inmejorable muestra de cómo se puede conservar la historia y la belleza con el paso del tiempo. Se puede visitar en un largo día desde Praga en transporte público. Merece la pena recorrer todo el casco histórico y salir del pueblo hacia su torre inclinada, para contemplar el casco antiguo rodeado por el río.

Cesky Krumlov

Otra buena excursión se puede hacer a Karlovy Vary, famosa por sus 12 fuentes de aguas termales y por su balneario. Si se quiere pasar algún día de relax, este es el lugar idóneo en el que descansar de las largas caminatas de Praga.

También recomendamos la visita de Kutná Hora, una ciudad cuyo centro histórico y sus 2 catedrales forman parte del listado de lugares que son Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Con toda esta información, si se tiene la ocasión, hay que dedicar al menos una semana para no conocer sólo Praga y comprobar que la República Checa ofrece mucho más que una espléndida capital.

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